Describo por este medio las metas y acciones de la Fundación, la que contribuye al desarrollo de las artes visuales desde hace catorce años, e inicia ahora una nueva etapa.

En el tiempo transcurrido desde su fundación, las organizaciones sin fines de lucro han alcanzado un enorme papel en nuestra sociedad. Nos unimos a este nuevo rol esperando ser un eslabón más de esta cadena.

Su nombre, Alon, es un vocablo hebreo que designa a un noble árbol, el roble. Su símbolo es una de sus hojas, la que al igual que las producciones artísticas crece, cambia y expresa vitalidad.

Sus principales objetivos son focalizar aún más en la riqueza artística local y brindarle significado y sentido a estas expresiones, a través de la educación.

Su actual espacio, resultado del trabajo de la arquitecta Adriana Fiterman, ha sido diseñado pensando en la interrelación y comunicación. El espacio estará abierto a todos aquellos interesados en profundizar sus conocimientos sobre las artes visuales, por lo tanto están a su disposición los catálogos, libros y el material digital que foman parte del Centro de Documentación así como las exposiciones.

La acción de la Fundación se orienta particularmente a destacar aspectos no tan conocidos sobre artistas plásticos argentinos y latinoamericanos. En ese sentido destacamos la exposición sobre la etapa argentina del artista Marcelo Bonevardi.

Agradezco los aportes realizados por la crítica, por los artistas quienes expresando sus firmes creencias con sinceridad e inteligencia, me han impulsado a intentar descifrar su estética y a pensar en la relación de sus obras con las condiciones culturales, sociales y económicas de su tiempo. A ellos y a todos los que comparten este apasionado camino “en y por el arte”; a los creadores, a sus intérpretes, a sus audiencias naturales y a sus nuevos públicos les doy de este modo la bienvenida a la nueva sede de Fundación Alon para las Artes.

Ing. Jacobo Fiterman
Presidente