Empeños y acordes no concertados han trazado armonías imprevistas en este Bicentenario de la Revolución de Mayo. Una trama y un relato ocultos se hacen visibles, audibles, casi al término del año de la efemérides. La muestra de Fundación Alon, dedicada a Ramón Gómez Cornet, pintor santiagueño y universal, curada y acompañada por un texto de Ana Canakis, da broche virtuoso y sensible a la conmemoración maya, que apela a repensar la construcción de la identidad argentina y su proyección a futuro.

Ramón Gómez Cornet eleva, desde la obra, la imagen icónica, un monumento poético que no necesita de palabrerías. Es el imperio del lenguaje plástico, la epifanía que compendia razones, visibilidades, artesanía y profundo compromiso amoroso con la condición humana.

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